SENTENCIA NO. 81 - EL USUARIO ES PROPIETARIO DE SUS INSTALACIONES PERO CUANDO SE PRODUCE UN ALTO VOLTAGE SE DEBILITA EL CRITERIO.

Sentencia Núm. 81

Grimilda A. De Subero, secretaria general de la Suprema Corte de Justicia, certifica.
Que en los archivos a su cargo existe un expediente que contiene una sentencia de
fecha 11 de febrero de 2015, que dice:

SALA CIVIL y COMERCIAL Rechaza

Audiencia pública del 11 de febrero de 2015.

Preside: Julio César Castaños Guzmán.



Dios, Patria y Libertad

En Nombre de la República, la Sala Civil y Comercial de la
Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, dicta en
audiencia pública la sentencia siguiente:

Sobre el recurso de casación interpuesto por Empresa
Distribuidora de Electricidad del Sur, S. A. (EDESUR), debidamente
constituida con las leyes de la República Dominicana, con su domicilio
social ubicado en la avenida Tiradentes núm. 47, séptimo piso,
Ensanche Naco, del Distrito Nacional, debidamente representada por
su administrador gerente general Licdo. Marcelo Rogelio Silva Iribarne,
chileno, mayor de edad, soltero, ingeniero comercial, portador del
pasaporte núm. 5.056.359-6, domiciliado y residente en esta ciudad,
contra la sentencia 434-2010, dictada el 30 de junio de 2010, por la
Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación
del Distrito Nacional, cuyo dispositivo se copia más adelante;


Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones al Dr. Luis E. Reyna,
abogado de la parte recurrida Francisco Antonio Méndez y Mireya
Ciprián Méndez;

Oído el dictamen de la magistrada Procuradora General
Adjunta de la República, que concluye del modo siguiente: “Único: Que
procede ACOGER, el recurso de casación interpuesto por la EMPRESA
DISTRIBUIDORA DE ELECTRICIDAD DEL SUR, S. A. (EDESUR),
contra la sentencia No. 434-2010 del 30 de junio de 2010, dictada por la
Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación
del Distrito Nacional”;

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría
General de la Suprema Corte de Justicia, el 1ro. de octubre de 2010,
suscrito por los Licdos. Raúl Quezada Pérez y Anurkya Soriano
Guerrero, abogados de la parte recurrente Empresa Distribuidora de
Electricidad del Sur, S. A. (EDESUR), en el cual se invoca el medio de
casación que se indica más adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría
General de la Suprema Corte de Justicia, el 12 de octubre de 2010,
suscrito por el Dr. Luis C. Reyna, abogado de la parte recurrida
Francisco Antonio Méndez y Mireya Ciprian Méndez;


Vistos, la Constitución de la República, los Tratados
Internacionales de Derechos Humanos de los cuales la República
Dominicana es signataria, las decisiones dictadas en materia
constitucional; la Ley núm. 25 de fecha 15 de octubre 1991,
modificada por la Ley núm. 156 de fecha 10 de julio de 1997, y los
artículos 1 y 65 de la Ley núm. 3726, sobre Procedimiento de
Casación, de fecha 29 de diciembre de 1953, modificada por la Ley
núm. 491/08 de fecha 19 de diciembre de 2008;

La CORTE, en audiencia pública del 8 de agosto de 2012,
estando presentes los magistrados Julio César Castaños Guzmán
Presidente; Víctor José Castellanos Estrella y Martha Olga García
Santamaría, asistidos de la Secretaria;

Visto el auto dictado el 9 de febrero de 2015, por el
magistrado Julio César Castaños Guzmán, Presidente de esta Sala
Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, por medio del
cual llama a los magistrados José Alberto Cruceta Almánzar y
Francisco Antonio Jerez Mena, jueces de esta Sala, para integrar la
misma en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se
trata, de conformidad con la Ley núm. 926 del 21 de julio de 1935,
reformada por el artículo 2 de la Ley núm. 294 de fecha 20 de mayo
de 1940, y después de haber deliberado los jueces signatarios de
este fallo;


Considerando, que en la sentencia impugnada y en los
documentos a que ella se refiere consta: a) que con motivo de la
demanda en reparación de alegados daños y perjuicios por
responsabilidad de la cosa inanimada (flui9do eléctrico), incoada
por los señores Francisco Antonio Méndez y Mireya Ciprián
Méndez, contra la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur, S.
A. (EDESUR), la Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial del
Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional dictó el 20 de
febrero de 2009, la sentencia civil núm. 185, cuyo dispositivo
copiado textualmente, es el siguiente: “PRIMERO: DECLARA
buena y válida, en cuanto a la forma la presente demanda en
Reparación de Daños y Perjuicios, lanzada por FRANCISCO
ANTONIO MÉNDEZ y MIREYA CIPRIÁN, dominicanos,
mayores de edad, portadores de las Cédulas de Identidad y
Electoral Nos. 013-0012607-3 y 013-0014347-4, respectivamente,
domiciliados y residentes en la calle Domingo Pujols, No. 7,
municipio Sabana Larga, provincia San José de Ocoa, con su
domicilio ad-hoc en la avenida 27 de Febrero No. 583, suite 303,
Los Restauradores, Distrito Nacional, contra la DISTRIBUIDORA
ELECTRICIDAD DEL SUR, S. A. (EDE-SUR) (sic), por haber sido
lanzada conforme al derecho; SEGUNDO: En cuanto al fondo de
la referida acción en justicia, RECHAZA la misma, por las
razones precedentemente expuestas; TERCERO: CONDENA a


los señores FRANCISCO ANTONIO MÉNDEZ y MIREYA
CIPRIÁN, a pagar solidariamente las costas del procedimiento,
ordenando su distracción en beneficio de los LICDOS. RAÚL
QUEZADA PÉREZ Y ANURKYA SORIANO, quienes hicieron la
afirmación correspondiente; CUARTO: COMISIONA al
ministerial Miguel Odalis Espinal Tobal, Alguacil de Estrados de
este tribunal, para la notificación de la presente sentencia”; b) que
no conformes con la sentencia arriba mencionada los señores
Francisco Antonio Méndez y Mireya Ciprián Méndez,
interpusieron formal recurso de apelación mediante acto núm.
508/09, de fecha 23 de abril de 2009, instrumentado por el
ministerial Miguel Odalis Espinal Tobal, alguacil de estrados de la
Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de
Primera Instancia del Distrito Nacional, contra la decisión citada,
en ocasión del cual intervino la sentencia núm. 434-2010, de fecha
30 de junio de 2010, dictada por la Primera Sala de la Cámara Civil
y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, cuyo
dispositivo copiado textualmente, es el siguiente: “PRIMERO:
DECLARA bueno y válido, en cuanto a la forma, el recurso de apelación
interpuesto por los señores FRANCISCO ANTONIO MÉNDEZ y
MIREYA CIPRIÁN, en fecha 23 de abril de 2009, mediante acto No. 508-
2009, instrumentado por MIGUEL ODALIS ESPINAL, alguacil de
estrados de la Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de


Primera Instancia del Distrito Nacional, contra la sentencia civil No. 185
relativa al expediente No. 034-07-00972, dictada en fecha 20 de febrero del
año 2009 por la Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado
de Primera Instancia del Distrito Nacional, a favor de la EMPRESA
DISTRIBUIDORA DE ELECTRICIDAD DEL SUR, S. A., por haberse
intentado de conformidad con las reglas procesales vigentes; SEGUNDO:
ACOGE en cuanto al fondo el recurso de apelación REVOCA la sentencia
impugnada, y en consecuencia: A) DECLARA buena y válida en cuanto a
la forma, la demanda en reparación de daños y perjuicios interpuesta por
los señores FRANCISCO ANTONIO MÉNDEZ Y MIREYA CIPRIÁN,
contra la EMPRESA DISTRIBUIDORA DE ELECTRICIDAD DEL
SUR, S. A. (EDESUR), interpuesta mediante acta antes descrita; B)
ACOGE en parte, en cuanto al fondo la indicada demanda, y en
consecuencia CONDENA a la EMPRESA DISTRIBUIDORA DE
ELECTRICIDAD DEL SUR, S. A. (EDESUR), a pagar a favor de los
señores FRANCISCO ANTONIO MÉNDEZ Y MIREYA CIPRIÁN, la
suma de CINCO MILLONES DE PESOS CON 00/100
(RD$5,000,000.00), como justa indemnización por los daños por ellos
sufridos, en virtud de las consideraciones citadas; TERCERO:
CONDENA a la parte recurrida, la Empresa Distribuidora de
Electricidad del Sur, S. A. (EDESUR), a pagar las costas del
procedimiento, ordenando su distracción en provecho del Dr. Luis C.
Reyna, abogado, quien afirma haberlas avanzado en su totalidad”;


Considerando, que la recurrente propone contra la sentencia
recurrida el siguiente medio de casación: “Único Medio:
Desnaturalización de los hechos”;

Considerando, que en su medio de casación la parte recurrente
alega, en resumen, que la corte a-qua afirma en la sentencia
recurrida que el incendio se produjo por un alto voltaje causado
por recalentamiento de las líneas, pero olvida la Corte, como fue
demostrado, que la razón real del accidente fue, primero, que el
local donde se encontraron las víctimas no tenía salida por la
puerta trasera, y segundo, que dicho local se alimentaba de un
doble circuito, uno de los cuales era ilegal y que fue la causa del
incendio debido a que pusieron a correr por el mismo tendido
eléctrico dos voltajes diferentes; que se desnaturalizan los hechos
también cuando se afirma en la sentencia que el accidente se pudo
evitar ya que según esta, se hicieron varias llamadas para corregir
unas fallas y sin embargo, en el expediente no obra ningún reporte
en donde se compruebe que dichas llamadas fueron realizadas; que
además se desnaturalizan los hechos cuando la Corte pretende no
aceptar que la presunción que existe sobre el guardián no fue
destruida al demostrarse que en la especie hay un hecho de un
tercero que provocó el accidente cuando, sin calidad para ello,
tenían un doble circuito; que se desnaturalizan los hechos
nuevamente cuando la Corte entiende que no fue necesario probar


la propiedad del tendido en donde se produjo el siniestro,
suplantando así una norma de carácter legal, pues es la ley que
establece que la Superintendencia de Electricidad es la única
entidad con calidad para emitir documentaciones al respecto; que
nuestro más alto tribunal de justicia ha establecido mediante
sentencia que el suplidor es guardián del fluido eléctrico y por
ende responsable por los daños causados por sus instalaciones
exteriores hasta el punto de entrega o contador;

Considerando, que el estudio de la sentencia impugnada y
de los documentos a que la misma se refiere ponen de manifiesto
los siguientes hechos: 1) que conforme al extracto de acta de
declaración tardía de nacimiento marcada con el No. 157, libro 1-
2006, folio 157 del año 2006, de la Oficialía del Estado Civil de San
José de Ocoa, el día 1ro. de abril de 1981, nació un niño a quien le
fueron dados los nombres de Roden Emilio, hijo de los señores
Francisco Antonio Méndez y Mireya Ciprián Méndez; 2) que en
fecha 22 de julio de 2007, a las 4.44 AM de la madrugada se
incendió el local donde operaba el colmado “Montilla Hermanos”
ubicado en el kilometro 13 de la carretera Sánchez No. 23, provincia
Santo Domingo; 3) que como consecuencia de dicho siniestro
resultaron muertos a causa de asfixia por monóxido de carbono, los
jóvenes Luis Alejandro Soto Lachapel, Roden Emilio Méndez
Ciprián y José Gregorio De los Santos Olaverría, quienes eran


empleados del indicado colmado y se encontraban durmiendo en el
interior del mismo; 4) que según informe de fecha 23 de agosto de
2007 rendido por el Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo Oeste,
la causa del incendio fue un “alto voltaje lo que produjo un
recalentamiento en las redes internas del negocio produciéndose
un cortocircuito”; 5) que Francisco Antonio Méndez y Mireya
Ciprián Méndez en sus respectivas calidades de padres de Roden
Emilio Méndez Ciprián interpusieron una demanda en reparación
de daños y perjuicios contra la empresa Distribuidora de
Electricidad del Sur, S. A. (Edesur); 6) que la indicada demanda
fue rechazada por el tribunal de primer grado, mediante sentencia
de fecha 20 de febrero de 2009; 7) que esa decisión fue revocada
por la corte a-qua, mediante la sentencia que ahora es objeto del
presente recurso de casación, acogiéndose, en consecuencia, en
cuanto al fondo la referida demanda en reparación de daños y
perjuicios y condenó a la citada empresa a pagar a favor de los
demandantes la suma de cinco millones de pesos
(RD$5,000,000.00);

Considerando, que en lo que concierne al cuestionamiento de
que la corte incurre en desnaturalización al afirmar que el accidente
se pudo evitar porque se hicieron varias llamadas a EDESUR con el
propósito de que esta corrigiera la falla que presentaba el fluido
eléctrico; que cuando la jurisdicción a-qua hace constar en el fallo


atacado: “Que pudo evitarse dicha tragedia, ya que un vecino
llamó varias veces a EDESUR, durante varios días para que
corrigieran las fallas que originaban que le energía eléctrica llegara
a los usuarios de la comunidad de manera anormal e irregular”, lo
hace señalando de manera precisa que está haciendo referencia a
los alegatos expresados por los hoy recurridos en apoyo de su
recurso de apelación, y no que es un juicio externado por dicha
jurisdicción; que, por tanto, esta parte del medio analizado debe ser
desestimada por carecer de fundamento;

Considerando, que en cuanto a lo denunciado en el medio
examinado en el sentido de que la corte a-qua no entendió que la
presunción de responsabilidad fue destruida; que sobre el
particular la corte estableció lo siguiente: “Que se presume que la
cosa es la causa generadora del daño desde el momento en que se
ha establecido que ella ha contribuido a la materialización del
daño; que el guardián puede destruir la presunción del rol causal
probando que la cosa no ha jugado más que un rol puramente
pasivo; el guardián no puede exonerarse de su responsabilidad más
que por la prueba de un caso fortuito o de fuerza mayor o de una
causa ajena que no le sea imputable; …; que en la especie se
encuentran reunidos los requisitos necesarios a fin de que progrese
este tipo de demanda, ya que ha sido probado el daño sufrido por
las partes recurrentes, por la muerte de su hijo de 23 años de edad,


acaecido en el accidente de que se trata; una falta de la recurrida, ya
que como guardiana del fluido eléctrico, debió de tomar las
medidas preventivas de lugar a fin de evitar el alto voltaje que
generó el incendio en cuestión, …” (sic);

 Considerando, que el Art. 1384, párrafo primero, del Código de
Civil, establece que “no solamente es uno responsable del daño que
causa un hecho suyo, sino también del que se causa por hechos de
las personas de quienes se debe responder, o de las cosas que están
bajo su cuidado”; que la presunción de responsabilidad que
consagra el referido texto de ley contra el guardián de la cosa
inanimada que causa un daño, solo puede ser destruida por la
prueba de un caso fortuito o de fuerza mayor, la falta de la víctima
o de una causa extraña que no le sea imputable; que el guardián
sobre el cual recae la responsabilidad del hecho de las cosas
inanimadas, es la persona que tiene el uso, el control y la dirección
de la cosa; que de las motivaciones precedentemente copiadas, se
colige que la corte a-qua consideró que Roden Emilio Méndez
Ciprián perdió la vida a consecuencia de un incendio producido
directamente por un alto voltaje en el tendido eléctrico del cual la
hoy recurrente es responsable de su mantenimiento y cuidado, es
decir, la guardiana, sin demostrar dicha recurrente la falta que le
atribuye a un tercero como causa eximente de su responsabilidad,
en este caso, la instalación de una conexión ilegal o irregular,


denominada “doble circuito”; en el cableado eléctrico del referido
establecimiento comercial; que al haber fallado la corte a-qua en la
forma indicada actuó de manera correcta sin incurrir en la violación
denunciada, en consecuencia, procede desestimar el alegato de que
se trata;

 Considerando, que sobre el alegato de la recurrente de que la
corte desnaturaliza los hechos al entender que no era necesario
probar la propiedad del tendido eléctrico donde se produjo el
siniestro, la alzada razonó lo siguiente: “el juez a-quo rechazó la
demanda de que se trata, por haber entendido que las partes
demandantes, hoy recurrentes, no probaron que EDESUR sea
propietaria de las líneas eléctricas que provocaron el alto voltaje;
sin embargo esta alzada luego de un estudio de las piezas que
integran el expediente, ha podido establecer de manera fehaciente
que el incendio fue producido por un alto voltaje, y que las líneas
que alimentaban el local donde ocurrió el siniestro, son propiedad
de EDESUR, no siendo necesaria en la especie la certificación de la
Superintendencia de Electricidad para corroborar este hecho, ya
que del análisis conjunto del informe del Cuerpo de Bomberos
antes citado, donde se indica la dirección del local, así como una
serie de recibos del PRA, depositados en el expediente, se
comprueban pagos realizados a la entidad recurrida por el
suministro de energía en el Colmado Montilla, por lo tanto los


argumentos esgrimidos por el juez a-quo resultan ser a todas luces
infundados, …(sic);

 Considerando, que EDESUR ha sustentado en su defensa que
no es propietaria ni guardiana de los cables del tendido eléctrico
que produjeron la muerte de Roden Emilio Méndez Ciprián sino
que estos pertenecían a una segunda línea que no fue instalada por
ella; que la documentación aportada al expediente, especialmente
el informe del Cuerpo de Bomberos, en el cual se señala la
ubicación exacta del lugar donde ocurrió el siniestro, la que se
encuentra dentro del área territorial concedida a la recurrente para
distribuir y comercializar energía eléctrica, y los referidos recibos
“de pago de energía eléctrica” expedidos por el Plan Nacional de
Reducción de Apagones (PRA) de la Empresa Distribuidora de
Electricidad del Sur, S. A., le permitió a la jurisdicción a-qua
determinar que EDESUR era la propietaria de la cosa generadora
del daño, es decir, las líneas del tendido eléctrico; que de tales
comprobaciones se evidencia que, contrariamente a lo alegado por
la recurrente, ante el tribunal a-quo sí fue presentada la prueba de
que a ella le pertenecían dichas líneas eléctricas; que por tal razón
resulta procedente desestimar esta rama del medio propuesto por
carecer de fundamento;


Considerando, que en relación a los argumentos de la
recurrente de que el mencionado incendio no se produjo por un
alto voltaje y que EDESUR no es guardiana del fluido eléctrico
interno; para lo que aquí importa, y tratándose de una cuestión de
puro derecho que puede retener esta Corte de Casación, es
necesario indicar que el Art. 429 del Reglamento de Aplicación de
la Ley General de Electricidad, establece: “El Cliente o Usuario
Titular es responsable del mantenimiento de las instalaciones
interiores o particulares de cada suministro, que comienzan en el
punto de entrega de la electricidad por la Empresa de Distribución.
Del mismo modo, El Cliente o Usuario Titular se compromete a
notificar a la Empresa de Distribución toda modificación realizada
en su instalación que, en forma visible, afecte las condiciones en
que se presta el servicio establecidas en su contrato. La Empresa de
Distribución no se responsabiliza por los daños en las instalaciones
del Cliente o Usuario Titular o en las de terceros que puedan
derivarse en incumplimiento de la disposición contenida en el
artículo anterior. Asimismo el Cliente o Usuario Titular es
responsable de los daños en las instalaciones afectadas que sean
propiedad de la Empresa de Distribución. La Empresa de
Distribución es responsable de los daños ocasionados a las
instalaciones propias y artefactos eléctricos de los clientes y


usuarios que se originen por causas atribuibles a las Empresas de
Distribución” (sic);

 Considerando, que, en ese orden de ideas, cabe señalar que el
último párrafo del Art. 429 del Reglamento de Aplicación de la Ley
General de Electricidad, si bien consagra una excepción a la
responsabilidad de las empresas distribuidoras como guardianas
del fluido eléctrico, en los casos en que el Cliente o Usuario Titular
no mantenga en buen estado las instalaciones interiores, también
descarta la posibilidad de aplicar esta excepción cuando los daños
tengan su origen en causas atribuibles a la Empresa Distribuidora
de Electricidad, al disponer esta parte del referido texto legal que:
“La Empresa de Distribución es responsable de los daños
ocasionados a las instalaciones propias y artefactos eléctricos de los
clientes y usuarios que se originen por causas atribuibles a las
Empresas de Distribución”;

 Considerando, que se desprende de la lectura del fallo
impugnado en casación, que la corte a-qua comprobó que en el
presente caso la causa eficiente del siniestro causante del daño fue
un alto voltaje, que dio lugar al recalentamiento de las líneas
internas del negocio, produciendo un cortocircuito, lo que
evidencia contrario a lo alegado por la recurrente que, la
materialización del indicado cortocircuito, no fue más que una
consecuencia del mencionado alto voltaje originado en las líneas


exteriores propiedad de la Empresa Distribuidora de Electricidad
del Sur, S. A., quien tiene la responsabilidad de velar para que el
servicio energético llegue al usuario normalizado y de manera
apropiada, como sustentó la alzada;

Considerando, que si bien es cierto que ha sido juzgado por
esta Suprema Corte de Justicia, que el Cliente o Usuario Titular es
el propietario y guardián de sus instalaciones eléctricas y del fluido
desde el punto de entrega, o sea desde el contador, ese criterio se
debilita, cuando como en la especie, se prueba, que el siniestro se
produjo en las líneas exteriores de la distribuidora y desde allí se
extendió al interior del establecimiento donde ocurrió el hecho
causante del daño;

Considerando, que en efecto, las comprobaciones realizadas por
la corte a-qua se corresponden con el ejercicio de su poder soberano
de valoración de los elementos de prueba, sin que se evidencie que
haya incurrido en el vicio de desnaturalización que la recurrente
alega en el medio de casación objeto de examen, por tanto se
desestima el medio examinado y en consecuencia el presente recurso
de casación.

Por tales motivos, Primero: Rechaza el recurso de casación
interpuesto por la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur, S.
A. (EDESUR), contra de la sentencia núm. 434-2010, de fecha 30 de
junio de 2010, dictada por la Primera Sala de la Cámara Civil y


Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, cuyo
dispositivo figura transcrito al inicio de esta decisión; Segundo:
Condena a la parte recurrente Empresa Distribuidora de
Electricidad del Sur, S. A. (EDESUR), al pago de las costas del
procedimiento, y ordena su distracción en provecho del Dr. Luis C.
Reyna, abogado de los recurridos, quien afirma haberlas avanzado
en su totalidad.

Así ha sido hecho y juzgado por la Sala Civil y Comercial de
la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, y
la sentencia pronunciada por la misma en la ciudad de Santo
Domingo de Guzmán, en su audiencia pública del 11 de febrero de
2015, años 171º de la Independencia y 152º de la Restauración.

(Firmados).-Julio César Castaños Guzmán.-José Alberto
Cruceta Almánzar.-Francisco Antonio Jerez Mena.-

La presente sentencia ha sido dada, firmada y pronunciada por
los señores Jueces que figuran al pie, en la audiencia pública del día,
mes y año en ella expresados, y fue firmada, leída y publicada por
mí, Secretaria General, que certifico.




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