LA TEORÍA DE LA CEBOLLA.


La Teoría De La Cebolla.


La cebolla tiene una capa exterior escamosa. Luego, una cáscara exterior dura. Una vez peladas ​​esas dos capas se llega a las capas primarias. Debajo de cada capa se encuentra otra capa y otra capa. Después de pelar suficiente llegas al centro de la cebolla – la bombilla.



Los seres humanos son como las cebollas.



Tenemos una piel escamosa exterior, una cubierta dura, y luego encuentras capas tras capas cubriendo una luz (la bombilla) que ilumina nuestro núcleo.



Esta “teoría de la cebolla” la puedes aplicar al interactuar socialmente, ya sea en la construcción de relaciones, escalando en los principios básicos de las citas con chicas, o en la conexión emocional. 



Demostrar tu personalidad, aplicar tus emociones, y trabajar los pasos de escalacion a través de capas. Suena bastante simple, ¿verdad?



Pero, ¿qué quiero decir con “capas”? Si poco a poco abres la puerta de tu personalidad, tus emociones, etc, presentaras a tu audiencia los aspectos de ti mismo que deseas. Así  es como puedes  tomar el liderazgo, y guiar a la persona que deseas hacia tu mundo. La mejor parte de la realización de la esta teoría es que tienes el control total del lugar donde colocar estas personas y tú tienes completa comprensión  de donde ellos te colocan en sus vidas.



Aplicar esta teoría significa proporcionar aspectos de ti mismo, y esperar hasta que seas correspondido. A medida que te vas descascarando y profundizando llegaras a un punto en que desees parar. Siguiendo esta teoría, será difícil caer en malentendidos emocionales, como:  “Te amo, no entiendo ¿por qué no sientes lo mismo por mí?”



La Teoría De La Cebolla En Acción:



Si andas como desnudo exponiendo tu ser a todos, estarás dejando a las personas que te rodean solo dos opciones: “me encantas” o “no lo soporto” opción. En cambio, si te presentas en capas (no sólo tu personalidad, sino también tus emociones), las personas  no se verán forzadas a tomar una decisión inmediata sobre ti…las iras calentando lentamente.



Para realmente ser quien quieres ser y hacer la diferencia, tienes que mostrarte presentable ante todo, tienes que asegurarte de mantener tu mente abierta. Tienes que ser una cebolla. 



No para ocultar el verdadero tu, sino para darle a la gente la oportunidad de calentarse hacia ti, y estar abiertos ante alguien como tu.



Si les muestras quien eres poco a poco… la mayoría aceptarán tus rasgos y características. Luego podrás mostrar un poco más y puesto que ya les gusta lo que ven, de manera inconsciente comenzaran a aceptar tu siguiente capa. 



Si se llega a un punto en el que están empezando a pensar que no quieren conocer más de ti, entonces deja de pelar. Lo mejor de la cebolla es que tú escoges cuando terminas de pelar. Tú escoges cuanto más quieres demostrar.



Otra gran parte de esta rutina es que no tienes que inventar historias. No tienes que fingir ser alguien que no eres, y no tienes que actuar de maneras que no actúan normalmente. 



Estás siendo quien eres. No estás engañando a nadie, simplemente estás porcionado la presentación de tu personalidad.

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